Las nuevas reglas bancarias globales no deberían obligar a que los bancos reserven más capital de lo que se les exige y deberían aliviar las regulaciones sobre los prestamistas más pequeños, dijo ayer el banco central de Alemania.
El miembro del Bundesbank Andreas Dombret dijo que Alemania preferiría no tener un acuerdo en vez de tener uno malo en lo que respecta a las propuestas reglas globales.
Un acuerdo internacional de nuevas reglas bancarias más duras, conocidas como Basilea III, ha sido aplazado en reiteradas oportunidades, frustrando los esfuerzos del Comité de Basilea de reguladores financieros globales para reformar normas sobre requerimientos de capital y protección para absorber pérdidas.
Europa y Japón se oponen a la reforma actual preparada por el Comité de Basilea, pues estiman que la revisión va demasiado lejos y aumenta en forma desproporcionada el capital que los bancos deben reservar contra el riesgo.
Dombret dijo que no es correcto el enfoque para regular los bancos con una única receta, incluyendo desde los gigantes internacionales bancos de inversión hasta las pequeñas cooperativas de ahorro.
Los reguladores deben reducir las cargas operacionales y de cumplimiento para las firmas más pequeñas, incluso si los requerimientos de capital y liquidez no son negociables, sostuvo Dombret en una conferencia en Berlín.
