Dinamarca avanzó ayer un paso más hacia la adhesión a la unión bancaria europea en tanto el país nórdico busca compensar la pérdida del Reino Unido como aliado en las negociaciones políticas.
El Gobierno dijo que está creando una comisión para analizar la posible participación, con la decisión final prevista para el segundo semestre de 2019.
La salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) cambiará la dinámica entre los miembros restantes, “en particular en el área de las finanzas”, dijo el ministro de Negocios, Brian Mikkelsen, en una declaración anunciando la comisión.
También mencionó un creciente número de consultas de compañías financieras que contemplan la posibilidad de trasladarse a Dinamarca.
La salida del Reino Unido “afectará la capacidad de Dinamarca para defender sus intereses en préstamos bancarios e hipotecarios”, dijo Mikkelsen.
“Al mismo tiempo, podemos confirmar un creciente interés en Dinamarca y en Copenhague como centro financiero”, agregó.
El Reino Unido era visto como un aliado clave en la UE por Dinamarca y Suecia, otros dos países que se han resistido a la adopción del euro.
Los Gobiernos de Copenhague y Londres también habían encontrado afinidad con respecto a la inmigración y las prestaciones sociales. Por su parte, Nordea Bank AB, que es el banco más grande de Escandinavia, está considerando trasladar su sede fuera de Suecia, a Dinamarca o Finlandia, en medio de una disputa con el Gobierno sueco sobre regulación e impuestos.
En una entrevista en mayo, Mikkelsen dijo que cuando Nordea lo contactó, le dijo que “no habrá nuevos requisitos regulatorios” en Dinamarca.
La Autoridad de Supervisión Financiera de Dinamarca advirtió el año pasado que la salida del Reino Unido debilitaría la capacidad de los países no pertenecientes al euro a la hora de determinar la regulación financiera.
