GINEBRA, Suiza (EFE). Expertos de varios países y de organismos especializados han adoptado directrices para mejorar la seguridad y la salud de los trabajadores del desguace de barcos, informaron fuentes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Entre las medidas adoptadas para ese fin figuran que los responsables de esas actividades "identifiquen primero el contenido para evitar que cierto tipo de residuos de hidrocarburos, gases, amianto u otros materiales sean susceptibles de causar accidentes o enfermedades", indicó a EFE el experto de la OIT sobre ese tipo de desguace de embarcaciones, Paul Bailey.
Agregó que también es necesario establecer un "plan de trabajo" de desguace de embarcaciones que incluya "salidas de emergencia" en caso de accidente para las personas que trabajan desarmando o demoliendo barcos grandes y antiguos, y que reciben a cambio salarios muy bajos, en muchos casos de un dólar por día.
Bailey precisó que las directrices incluyen medidas de prevención del riesgo de los empleados, entre ellas, la utilización de vestimenta adecuada como botas, guantes, gafas e incluso máscaras.
Recordó que algunas embarcaciones que son desguazadas han transportado anteriormente combustibles, sustancia tóxicas, pesticidas y otros productos químicos susceptibles de provocar accidentes y enfermedades.
La OIT considera que la industria del desguace de barcos, que emplea directamente de 100 mil y 250 mil personas directa e indirectamente cuatro veces más, es uno de los oficios más peligrosos del mundo.
Según cálculos de la OIT, una cuarta parte de los empleados de ese sector sufre algún tipo de accidente, en ocasiones mortal, o bien está expuesto a graves enfermedades.
Las directrices fueron adoptadas en una reunión celebrada del 7 al 14 de octubre en Bangkok, en la que participaron expertos de India, Pakistán, Bangladesh, China y Turquía, países donde se desguaza la mayor parte de barcos del mundo, así como de Alemania, Noruega, el Reino Unido, Corea, Canadá y Estados Unidos.
También asistieron especialistas de la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas, de la Organización Marítima Internacional (OMI) y de la OIT.
Bailey subrayó que cuatro países -India, Pakistán, Bangladesh y China- concentran el 90% de la industria del desguace de embarcaciones.
Anualmente se calcula que entre 600 y 700 grandes barcos -de una eslora superior a los cien metros- son desguazados anualmente del total de 30 mil buques y embarcaciones que se estima que hay circulando en todo el mundo.
Se trata mayoritariamente de petroleros, cargueros y buques de crucero con más de 20 ó 25 años de antigüedad, cuyo coste de reparación es más elevado que el de desguazarlos, especialmente en países en desarrollo.
"El desguace de barcos en las playas de los países asiáticos es uno de los aspectos negativos de la globalización", dijo Bailey, quien añadió que "después de que los países industrializados terminan de utilizar sus barcos, estos son desguazados en playas sin los diques secos necesarios para esa tarea ni las medidas de seguridad para los trabajadores".
El experto de la OIT concluyó que "nuestro desafío es lograr que esta actividad pueda realizarse en forma más segura" y expresó su deseo de que las nuevas directrices "representen un avance en esta dirección".
