Las ventas de casas unifamiliares nuevas en Estados Unidos (EU) cayeron a un mínimo de ocho meses en junio y el dato del mes anterior fue revisado fuertemente a la baja, en los más recientes indicios de que el mercado inmobiliario se está desacelerando.
La moderación en las ventas de viviendas se debió en gran medida a la escasez de la oferta, pero existen preocupaciones de que una debilidad persistente pueda propagarse a la economía en su conjunto, que pareció crecer sólidamente en el segundo trimestre. El sector de la vivienda se ha visto presionado por el creciente costo de los materiales de construcción y la escasez de terrenos y de mano de obra, lo que ha reducido la oferta de viviendas disponibles para la venta y mantenido a los precios elevados. “La consecuencia podría ser ventas más débiles de bienes de consumo duraderos y muebles para esas casas nuevas más tarde este año”, comentó Chris Rupkey, economista jefe de MUFG en Nueva York.
El Departamento de Comercio dijo que las ventas de casas nuevas cayeron 5.3%, a una tasa anual desestacionalizada de 631 mil unidades el mes pasado.
