FINANZAS PúBLICAS

Dispensa reduciría la credibilidad fiscal: Fitch

Dispensa reduciría la credibilidad fiscal: Fitch
Dispensa reduciría la credibilidad fiscal: Fitch

Una nueva modificación de los límites de déficit fiscal afectaría la credibilidad de la política fiscal de Panamá.

Esta idea fue planteada ayer por Carlos Morales, director del equipo de calificaciones soberanas de Fitch Ratings, en un evento organizado por la calificadora en Panamá.

El límite de déficit previsto actualmente en la ley es de 2% sobre el producto interno bruto (PIB), un techo que ya fue modificado al alza en la reforma a la Ley de Responsabilidad Social Fiscal aprobada en octubre del año pasado.

Si se cumple la proyección de un PIB de $70 mil 299 millones al cierre del año, la diferencia entre ingresos y gastos del sector público no financiero no debería superar los mil 405 millones de dólares.

Este año, sin embargo, el Gobierno enfrenta una serie de presiones por el lado de los ingresos y de los gastos. Solo en el primer trimestre, los ingresos tributarios cayeron 7%, mientras el gobierno actual promete saldar las cuentas pendientes con los proveedores, lo que elevará el gasto público. Todo esto unido a un ritmo de crecimiento inferior, lo que complica el cumplimiento de la meta de 2%.

La administración actual ha señalado al gobierno anterior sobre el manejo de las finanzas públicas.

Consultado sobre esta situación, Morales dijo que los roces son habituales cuando hay una transición política, y anticipó que pueden ser la antesala de nuevos cambios a la regla fiscal. “Decir que hay problemas en las cuentas fiscales, que el Gobierno esté anunciando pagos no hechos en la administración anterior puede llevar a modificar la regla fiscal este año como una excepción”, apuntó.

Aunque los niveles de déficit fiscal de Panamá son relativamente bajos si se comparan con otros países de la región, lo que se cuestiona a las últimas administraciones es que la regla fiscal ha sido ajustada a las necesidades fiscales del Gobierno y no a la inversa.

La última revisión de Fitch a la calificación de Panamá fue el pasado mes de febrero y se mantuvo la nota en BBB y la perspectiva estable.

Las otras dos agencias internacionales de referencia, S&P Global Ratings y Moody’s Investors Service elevaron un escalón la calificación de Panamá este mismo año.

Consultado al respecto, Morales explicó que, en su caso, ven un balance entre los factores positivos y negativos.

Por un lado se aprecia un crecimiento alto y sostenido, por encima de los pares, la capacidad para atraer inversión extranjera, un nivel de inversión elevado, así como indicadores de competitividad y gobernanza altos comparados con la región.

Por el contrario, “tenemos una visión más cauta sobre las cuentas fiscales”, apuntó.

A pesar del elevado crecimiento económico que ha experimentado el país en los últimos años, la deuda sigue aumentando como proporción del PIB y los ingresos del Gobierno no han tenido el mismo dinamismo que la economía.

Esto genera “una estrechez en las cuentas fiscales y en la flexibilidad del Gobierno para implementar políticas de desarrollo”, opinó.

Tampoco se crearon colchones financieros en los años de fuerte crecimiento, algo importante para Panamá, porque no tiene política monetaria al ser una economía dolarizada.

Ajustes necesarios

El ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, habló en el Consejo de Gabinete celebrado ayer sobre la importancia de generar ahorros y adelantó que en los próximos años se manejará el presupuesto con límites de ahorros que garanticen los fondos para las inversiones públicas.

Esto no ocurrirá en el presente ejercicio.

Alexander señaló que si no se toma ninguna medida, el déficit fiscal del sector público se elevaría hasta $2 mil 640 millones, cifra equivalente al 3.8%, muy por encima del 2% permitido por la ley.

Ese cálculo no contempla los pagos que se adeudan a proveedores del Estado, la Caja de Seguro Social, bancos, industriales y al sector agropecuario. Cuestionado en el Gabinete por el presidente Laurentino Cortizo, Alexander dijo que el monto adeudado es de, al menos, $800 millones o $900 millones.

El déficit crecerá porque se proyecta que los ingresos sean mil 536 millones de dólares inferiores de lo presupuestado. Alexander dijo que, dadas las circunstancias, se tenía que haber anticipado un plan de contención del gasto, algo que no sucedió.

El ministro adelantó que presentará al Gabinete un paquete de ajustes para contener el gasto, pero no especificó cuáles. Aunque fue consultado al respecto, no fue específico sobre una eventual solicitud de dispensa para elevar el límite de déficit este año.

No se descarta salida de bancos corresponsales por lista gris

Aunque el contexto es distinto que en 2014, la calificadora de riesgo no descarta la pérdida de líneas de corresponsalía bancaria luego de la inclusión de Panamá en la lista gris del Grupo de Acción Financiera (GAFI), señaló Rolando Martínez, director sénior de Fitch Ratings.

Al haber sido identificado como un país con deficiencias en la prevención del blanqueo de capitales, los bancos corresponsales deben hacer una debida diligencia ampliada en sus transacciones con Panamá, exigencia que eleva sus costos.  

Por eso, para Martínez, los bancos pequeños son más vulnerables a eventuales cancelaciones, porque generan un menor volumen de negocios y por lo tanto pueden suponer un mayor costo para los bancos corresponsales.

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