La fructosa estadounidense vería frenada su entrada al mercado de México solo si no se llega a un arreglo sobre el ingreso de azúcar mexicano a Estados Unidos (EU) en negociaciones sobre el comercio de edulcorantes entre ambos países, dijo ayer el jefe de los industriales azucareros mexicanos.
El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, y el de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, anunciaron el viernes el reinicio de las negociaciones de los llamados “acuerdos de suspensión”, firmados a finales de 2014 y que regulan las exportaciones de azúcar mexicana. El jefe de la cámara azucarera mexicana, Juan Cortina, dijo que tras el anuncio de Guajardo y Ross, no se ha fijado aún una fecha para retomar las negociaciones y que industriales estadounidenses habían solicitado al gobierno de Donald Trump cancelar los “acuerdos de suspensión”.
Ante esto, advirtió que si se cierra el acceso al azúcar mexicana a Estados Unidos, la industria mexicana pedirá que se cancele la entrada a la fructosa de ese país.
“La fructosa está en juego si nos cancelan el acceso al mercado americano. Si no llegamos a un acuerdo y nos ponen aranceles al azúcar mexicana”, dijo Cortina en conferencia de prensa.
“La fructosa entra a México sin ningún tipo de restricción en cantidades, en calidades; inclusive la fructosa viene a sustituir el consumo de azúcar refinada en nuestro país”, añadió.
El anuncio sobre el reinicio de las discusiones sobre el azúcar se da después de que México canceló permisos de exportación a EU ante una equivocada interpretación de los “acuerdos de suspensión” por parte del Departamento de Comercio y que involucró a entre 100 mil y 120 mil toneladas.
Ambos países estaban en conversaciones para renegociar los acuerdos, pero estas se suspendieron al concluir el gobierno de Barack Obama en enero.
