La inflación en Venezuela está tan desbocada que el país eliminará cinco ceros del bolívar este mes en un vano esfuerzo por restablecer su poder de compra. ¿Hay alguna forma de frenar la hiperinflación? En realidad, sí. Pero es casi seguro que el presidente, Nicolás Maduro, no recurrirá a ella.
El arma es el dólar estadounidense. Maduro podría reemplazar el bolívar con el dólar. Los venezolanos entregarían la moneda nacional casi sin valor, que sería destruida, cambiándola por dólares según los fondos restantes del Gobierno, a aproximadamente el tipo de cambio no oficial de hoy. Esto terminaría con el acaparamiento y restablecería los incentivos para ahorrar e invertir. Hay precedentes. Ecuador adoptó el dólar en el año 2000 y rápidamente la hiperinflación -definida como una inflación del 50% o más- desapareció.
