El presidente Donald Trump se congratuló ayer por su agresiva política comercial por considerarla buena para Estados Unidos (EU) cuando una salva de aranceles contra productos chinos es inminente.
El ministerio de Exteriores de China dijo que contragolpeará si Trump ejecuta su idea de gravar otros bienes chinos por $200 mil millones, con lo cual casi la mitad de lo que Estados Unidos importa de China pagará aranceles.
Pekín había recibido bien la oferta de funcionarios estadounidenses de reanudar conversaciones para saldar los problemas comerciales bilaterales. No obstante, China clausurará toda conversación si se le imponen nuevos aranceles, según informes de prensa. Los planes de Trump de avanzar su batalla comercial con China prácticamente paralizaron a los inversores en Wall Street. En China el mercado bursátil cayó 1%, con el índice compuesto del mercado de Shanghái en 2,651.79 puntos, su menor nivel desde 2014. En un par de tuits, Trump dijo ayer que su combativa política comercial ayuda a la economía de Estados Unidos. Afirmó que la industria del acero, que comenzó a ser protegida por la Casa Blanca, es ahora un tema del que todo mundo habla. “Los aranceles colocaron a Estados Unidos en una muy fuerte posición de negociación, con miles de millones de dólares y trabajo fluyendo a nuestro país. Y aún así, el aumento de costos ha sido casi imperceptible”, dijo Trump. El presidente amenazó con aplicar tarifas punitivas contra todo país que no juegue limpio.
