El Banco Central Europeo mantendrá tanto estímulo como el que necesite la economía de la zona euro cuando decida ajustar su programa de compra de bonos a fines de este año, dijo el presidente del organismo Mario Draghi.
Todavía vemos algunas incertidumbres con respecto a las perspectivas de inflación de mediano plazo, dijo Draghi en su audiencia trimestral ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo en Bruselas.
Con esto en mente, decidiremos a fines de este año una recalibración de nuestros instrumentos que mantenga el grado de apoyo monetario que la economía de la zona del euro todavía necesita para completar su transición hacia una nueva trayectoria de crecimiento equilibrado caracterizada por condiciones sostenidas de estabilidad de precios.
Mientras que el Consejo de Gobierno estaba cada vez más seguro de que la inflación se dirigiría hacia su objetivo, la reciente volatilidad en el tipo de cambio del euro fue una fuente de incertidumbre y de seguimiento necesario, dijo Draghi.
Por lo tanto, las autoridades deben ser pacientes y persistentes, ya que las mediciones de inflación subyacente han aumentado solo moderadamente, agregó.
La cautelosa evaluación de Draghi se produce cuando el BCE se prepara para su reunión de políticas del 26 de octubre, en la que pretende tomar la mayor parte de las decisiones sobre cómo ajustar su programa de compra de bonos para 2018.
Las deliberaciones sobre si disminuir la compra de activos en medio del mayor crecimiento en siete años están influenciadas por el hecho de que la inflación continúa rezagada en relación a la meta del banco central.
La expansión económica es ahora firme y generalizada en todos los países y sectores de la zona del euro, dijo Draghi en su declaración de apertura. Cada vez estamos más seguros de que la inflación llegará finalmente a niveles acordes con nuestra meta de inflación, pero también sabemos que todavía se necesita un grado sustancial de acomodación monetaria para que se materialice la trayectoria ascendente de inflación.
Se prevé que los datos de inflación que se publicarán el viernes mostrarán que el crecimiento anual de los precios al consumidor aumentó levemente al 1.6% en septiembre, frente al 1.5%, con la tasa subyacente probablemente manteniéndose en un tibio 1.2%.
