Las exportaciones brasileñas de soja se están agotando en esta época del año, por lo que los operadores deben ser creativos para suministrar al mayor comprador del mundo. Una estrategia es llevar la soja estadounidense a Argentina y enviar la producción de la nación sudamericana a China, evitando así el arancel del 25% del país asiático al producto estadounidense.
Las preocupaciones en torno a las tensiones comerciales entre Estados Unidos (EU) y China, sumado al avance de una cosecha estadounidense que se estima sea récord, suman presión al mercado.
Si bien Argentina generalmente envía parte de su producción a China, los operadores no esperaban ninguna exportación en esta época del año debido a una sequía que redujo las cosechas.
“Argentina está comprando granos estadounidenses para el mercado interno y exportando su propia producción a China“, dijo Matt Ammermann, gestor de riesgo de materias primas en la corredora de futuros y opciones INTL FCStone Inc., por teléfono.
Los buques Rosco Banyan, Sunshine Bliss y Seacon 9 tienen previsto cargar un total conjunto de 167,740 toneladas métricas de soja argentina entre el 23 de septiembre y el 1 de octubre, según muestran los datos de Nabsa. A principios de este mes un buque partió con 36,119 toneladas de soja argentina y algunos suministros uruguayos.
Argentina generalmente produce más soja de la que consume, dejando entre 8 y 9 millones de toneladas para los mercados de exportación. Pero este año, la sequía redujo la producción en un 31%, lo que obligó a las trituradoras de la nación a importar.
Los operadores estadounidenses vendieron 840 mil toneladas de soja a Argentina en la semana que finalizó el 13 de septiembre, frente a 0 ventas en el mismo período del año anterior, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
Hay un “buen margen” para importar soja de Estados Unidos para triturado en Argentina, dijo Ammermann. El grupo brasileño de exportación de granos Anec dijo a principios de este año que la nación podría terminar importando hasta 1 millón de toneladas de soja de Estados Unidos como resultado de la guerra comercial. Los futuros de soja cayeron porque los operadores volvieron a poner atención a la enorme cosecha en Estados Unidos y a la disputa comercial con China, el mayor comprador mundial de la oleaginosa. Sin embargo, el contrato de soja a noviembre subió un 2% en la semana. De la misma manera el trigo bajó el viernes pero en la semana avanzó alrededor de un 2%, su mejor semana entre las últimas siete.
