El gobierno de Barack Obama anunció ayer que presentó una demanda contra China en la OMC por las subvenciones “ilegales” a sus productores de aluminio, ocho días antes de que Donald Trump, quien amenaza a Pekín con represalias comerciales, asuma la presidencia de Estados Unidos (EU). “China otorga a su industria del aluminio una ventaja injusta a través de préstamos infravalorados y otras subvenciones gubernamentales ilegales”, afirmó el presidente Obama en un comunicado. “Este tipo de medidas perjudicó a la industria estadounidense y contribuyó al excedente mundial de aluminio, de acero y de otros sectores”.
Concretamente, su administración inició ayer la primera fase del procedimiento de solución de controversias en la Organización Mundial de Comercio (OMC) al reclamar “consultas” con Pekín, precisó el representante especial de Comercio Exterior de EU (USTR) en otro comunicado.
Si finalmente no se llega a un compromiso, EU podría ser autorizado por la OMC a responder e imponer derechos aduaneros a algunas importaciones chinas. “Esta nueva acción demuestra nuevamente la decisión sin fisuras de la administración Obama para garantizar unas reglas de juego justas para todos los trabajadores y empresas estadounidenses”, aseguró el USTR, Michael Froman, citado en el comunicado.
Desde 2009 y la llegada de Obama al poder, EU presentó 16 denuncias contra China ante la OMC.
