Los plazos políticos impuestos por Estados Unidos y México aumentan la presión para conseguir rápidos resultados en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), que comenzará el mes próximo, afirmó ayer el secretario de Comercio estadounidense Wilbur Ross.
Estados Unidos, Canadá y México comenzarán a negociar la revisión del Tlcan el próximo 16 de agosto, con Washington empeñado sobre todo en reducir su déficit comercial de $56 mil millones con México.
“Tal vez es un gran error fijar una fecha precisa, pero los calendarios políticos de aquí y de allá sugieren que debería haber resultados pronto”, dijo Ross al Club Económico de Washington, DC. Ross dijo que la potestad de la administración Trump de negociar acuerdos por la vía rápida, que requiere al Congreso votarla sin introducirle cambios, expira a mediados de 2018 y no hay garantía de que los legisladores la extiendan.
“De la manera como está trabajando el Congreso en estos momentos, quién sabe qué decidirán hacer”, dijo. “Y en el verano (boreal) del próximo año México tendrá sus elecciones presidenciales y uno de los candidatos que lidera las encuestas es alguien a quien calificaría de antiestadounidense”, agregó Ross, en probable referencia a Andrés Manuel López Obrador.
