El presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, dijo que “muy pronto” su administración tomará medidas para impedir que empresas extranjeras vendan acero en su país a precios artificialmente bajos.
“Esperen a ver lo que voy a hacer por el acero y por sus compañías siderúrgicas”, dijo Trump en un discurso en Cincinnati, Ohio.
“Vamos a detener el dumping y detener a todos estos maravillosos otros países de entrar y matar nuestras empresas y a nuestros trabajadores”.
El Departamento de Comercio de EU está investigando los efectos de las importaciones de acero sobre la seguridad nacional del país, bajo la sección 232 de la Ley de Expansión del Comercio.
Si el departamento encuentra evidencia de una amenaza a la seguridad nacional de envíos de acero desde el extranjero, el presidente está autorizado a ajustar las importaciones unilateralmente, lo que podría incluir limitarlas o restringirlas.
Cuando se abrió la investigación en abril, el secretario de Comercio, Wilbur Ross, argumentó que China no había cumplido las promesas de reducir el exceso de capacidad siderúrgica, una situación que, según dijo, estaba afectando a la industria siderúrgica estadounidense.
Los principales fabricantes estadounidenses de la materia prima dicen que las importaciones de acero barato, especialmente de China, socavan la industria estadounidense. Según ellos, la pérdida de la capacidad siderúrgica local podría suponer un riesgo para la seguridad nacional si EU no cuenta con suministros internos adecuados para satisfacer sus necesidades de infraestructura y defensa.
China ha señalado que sus exportaciones a EU se componen de productos de acero de gama baja que los productores locales no están dispuestos a fabricar y dice que es un actor pequeño del mercado.
