Puede que el corazón del mercado de gas de Europa por fin reciba ayuda de la revolución del shale estadounidense, que cruzará el Atlántico para reponer existencias reducidas después del enero más frío en siete años.
El noroeste de Europa, una de las mayores regiones de comercio del combustible, todavía no ha atraído ningún cargamento de gas natural licuado de Estados Unidos (EU), país que se convirtió en el mayor productor mundial de gas gracias al auge del shale.
Hasta ahora, los vendedores han favorecido los mercados de Sudamérica y Asia, donde los precios han sido más altos.
Pero eso puede estar a punto de cambiar con un clima primaveral que lastrará la demanda y precios en Japón y Corea del Sur —la mayor región de consumo— acercándolos a los del Reino Unido y Holanda.
Es posible que en los próximos meses arriben suministros de EU para ayudar a reponer existencias europeas que están en su mínimo nivel desde 2013, según Cheniere Energy Inc., con sede en Houston, que está ampliando su planta de exportación en Louisiana.
“El gas estadounidense encontrará un destino obvio en Europa cuando la mayor parte del resto de los mercados estén cubiertos”, dijo por correo electrónico Trevor Sikorski, director de gas natural y carbón de Energy Aspects Ltd., en Londres.
“Debería haber mucho gas, ya que estarían operando tres plantas de licuefacción y purificación de gas natural licuado durante la mayor parte del verano de 2017”, dijo Cheniere.
