Estados Unidos está ensayando una nueva generación de sus tradicionales cupones de descuento: vales electrónicos que pueden llegar al consumidor a través de su teléfono celular o sus cuentas de correo electrónico o en Twitter y Facebook.
Los nuevos formatos están ayudando a promover el regreso de una vieja costumbre norteamericana mientras atrae a los clientes nuevos y más jóvenes.
Hasta hace poco, muchos compradores, especialmente consumidores jóvenes como April Englebert, de 30 años, rechazaban los cupones impresos en periódicos y folletos llegados directamente al correo, pues parecían pasados de moda o resultaban vergonzoso presentarlos en la caja al pagar la mercancía.
Englebert, sin embargo, una empleada de una empresa contable en Portland, Oregon, quedó tan sorprendida tras notar que su cuenta mensual por comestibles bajó de 500 a 300 dólares, principalmente por los cupones electrónicos, que ella le recomendó a amigos y colegas del trabajo que los probaran.
“Es impresionante”, dijo Englebert. “Hay muchas cosas que puedes comprar gratis”. El uso de cupones había estado disminuyendo desde 1992, a medida que los consumidores los consideraban menos necesarios, incómodos de usar o incluso humillantes. Pero cuando la economía entró en recesión la austeridad hizo que su popularidad repuntara. El uso de descuentos electrónicos y cupones aumentó más del 100% en el primer semestre de 2009 comparado con el mismo período del año pasado, mientras que el uso de los vales en general creció 23%, según la compañía de cupones Inmar Inc.

