La economía argentina se aceleró en el segundo trimestre al ritmo más rápido desde que el presidente Mauricio Macri asumió el cargo, algo que ofrece un buen impulso para su alianza con miras a las elecciones de mitad de término el próximo mes.
El producto interno bruto se expandió 2.7% en los tres meses que finalizaron en junio respecto al año anterior, informó la agencia de estadísticas.
Respecto al trimestre anterior, el PIB creció 0.7%. Los resultados ayudarán a solidificar la idea de que la economía argentina dejó finalmente atrás lo peor después de 18 meses en dificultades, incluyendo el desmonte de los controles monetarios, la reducción de los subsidios y la eliminación de las barreras comerciales, medidas que exacerbaron la recesión e impulsaron la inflación.
Los inversionistas están tratando las elecciones legislativas del 22 de octubre como una medida del apetito público por reformas políticamente sensibles de los sistemas laborales y tributarios.
El crecimiento en el segundo trimestre fue liderado por la agricultura y la construcción, que crecieron sobre una base interanual de 4.9% y 9.7%, respectivamente.
La industria manufacturera se expandió 2.5%, la primera vez que ha crecido desde el cuarto trimestre de 2015.
La economía creció 0.4% en el primer trimestre frente al año anterior y 1.2% frente al trimestre previo, según cifras revisadas ayer.
