La economía africana crecerá el 6.2% en 2008, en parte gracias al buen desempeño de la agricultura y el turismo, aunque sobre el continente más pobre del planeta planeará la amenaza de los altos precios del petróleo y de los alimentos, dijeron expertos de Naciones Unidas.
La región en su conjunto experimentó una progresión del 5.8% el año pasado.
El informe anual de la Comisión Económica de la ONU para África prevé que el impulso que en los últimos años ha tomado la economía de África se mantendrá, aunque la situación varía de un país a otro, en función de factores como la estabilidad macroeconómica, eventuales conflictos y su dependencia energética y alimentaria. Los países de África oriental liderarán el avance, con un crecimiento proyectado del 6.6%.
Las fortalezas del continente estarán principalmente en la fuerte demanda internacional de materias primas, en una adecuada gestión macroeconómica y en un clima de seguridad que mejora, opinó Janvier Nkurunziza, economista de la Conferencia de la ONU para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), en la presentación del informe en Ginebra.
Sin embargo, el escenario económico internacional está saturado de incertidumbres que también amenazan las previsiones optimistas para África, y de las que una posible recesión en Estados Unidos y la caída de la demanda global de materias primas son las más peligrosas.
Asimismo, "el alto precio del petróleo golpeará a los países importadores, pues aumentará la presión sobre la inflación". Igualmente, la fuerte alza del precio de los alimentos perjudicará a los países africanos.