La economía del Reino Unido mostró de nuevo su dinamismo tras la decisión de abandonar la Unión Europea con los buenos resultados de las ventas al por menor en octubre.
Estas ventas al por menor subieron 1.9% respecto a septiembre, impulsadas en particular por el apetito de los consumidores por las prendas de vestir, anunció la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS).
Los economistas encuestados por Bloomberg no esperaban más que un aumento de 0.5%. Los consumidores no parecen preocupados por la incertidumbre que rodea a la salida de la Unión Europea, si bien las negociaciones formales entre Londres y Bruselas no han empezado.
“Mucha gente esperaba que el gasto de los consumidores se viera afectado por las discusiones en torno al brexit, pero, al igual que los datos de ayer sobre el desempleo, parece que el brexit no será un factor de peso en el gasto” por ahora, dijo James Hughes, analista de GKFX.
“El gasto semanal medio ha experimentado incluso su pico anual en octubre, impulsado por las ventas relacionadas con Halloween en los supermercados y las temperaturas más frías propicias a las ventas de ropa”, agregó.
Este dato es especialmente tranquilizador y se suma a otros dos bastante buenos publicados el pasado martes y miércoles por la ONE.
La inflación se desaceleró ligeramente hasta 0.9% en octubre respecto al año anterior, mientras que la tasa de desempleo se redujo ligeramente hasta 4.8% durante el período de tres meses finalizado a finales de septiembre, su nivel más bajo desde 2005.
