La economía de la zona del euro disipó las esperanzas de un impulso más fuerte en julio, con una desaceleración de la actividad que indica que el crecimiento en el futuro podría ser lento en el mejor de los casos.
El índice de gerentes de compras para el sector manufacturero y de servicios cayó a 54.3, cediendo la mayor parte de las alzas que logró en junio, señaló IHS Markit. Después de que el indicador disminuyera en cinco de los siete meses de este año, la perspectiva se vuelve una elección directa entre que el repunte se sostenga en su moderado ritmo actual o que las crecientes tensiones frenen aún más el crecimiento, según Rob Dobson, economista de la empresa con sede en Londres.
Si bien la lectura compuesta está en línea con una estimación preliminar, un índice de servicios se revisó a la baja, de 54.4 a 54.2. El sector manufacturero ha experimentado durante este verano boreal su período más débil en más de un año y medio, ya que la cifra de julio solo fue levemente mejor que el mes anterior.
El crecimiento cada vez más débil de los pedidos ha sido el factor principal que ha reducido la producción. Las empresas también se muestran menos optimistas respecto de negocios futuros.