Abandonar el euro para volver al franco perjudicaría el poder adquisitivo de los franceses, dijeron ayer el presidente de Francia, Francois Hollande, y el gobernador del Banco Central Europeo Francois Villeroy de Galhau, en una advertencia tácita contra el Frente Nacional.
Dejar el euro es una de las políticas distintivas de la candidata presidencial Marine Le Pen, una postura antisistema que atrae a los votantes molestos con la globalización y también es un obstáculo a su búsqueda del poder en un país donde la mayoría se opone a un retorno al franco.
Alrededor del 72% de los votantes franceses se oponen a una vuelta al franco, mostró una encuesta de Ifop publicada en el periódico Le Figaro.
“Volver a una moneda nacional provocaría devaluaciones y una pérdida en el poder adquisitivo, cerrar fronteras provocaría pérdidas de empleo”, dijo Hollande a periodistas en actividades complementarias a un evento para celebrar el aniversario 60 del tratado fundacional de la Unión Europea.
Hablando sobre el mismo tema que Hollande, el funcionario del Banco Central Europeo Francois Villeroy de Galhau advirtió sobre una salida del euro en una entrevista publicada ayer.
“Salir del euro y devaluar nuestra moneda en 20% significaría que el costo de los bienes importados aumentaría en la misma cantidad”, dijo Villeroy al diario Ouest France.
Ni Villeroy ni Hollande mencionaron a la candidata Le Pen por su nombre, pero ella es la única candidata que claramente pide una salida al euro.
