El Gobierno de Brasil elevará sus cálculos sobre el déficit presupuestario primario para este y el próximo año a 49 mil 800 millones de dólares, evitando aumentos de impuestos, dijo una fuente de la administración.
Actualmente, Brasil tiene como objetivo registrar un déficit de 43 mil 481 millones de dólares en 2017 y de 40 mil 353 millones de dólares en 2018, antes de pagos de intereses.
La presidencia de Michel Temer se aprestaba a elevar ambas estimaciones, ya que los legisladores brasileños se muestran renuentes a aprobar más alzas de impuestos en el país sudamericano.
Temer se reunió el domingo con los ministros de Hacienda, Henrique Meirelles, y de Planificación, Dyogo Oliveira, para abordar el tema de la brecha presupuestaria y se espera que vuelvan a conversar antes de que el Gobierno emita un anuncio oficial hoy.
Fuentes dicen que funcionarios del Ministerio de Planificación concuerdan con Temer en la necesidad de cambiar las metas presupuestarias de Brasil para reflejar un mayor déficit, en vista del delicado escenario político en el que el Gobierno necesita buscar consensos en el Congreso para lograr la aprobación de reformas económicas.
Aun así, el Ministerio de Hacienda preferiría esperar más para dar el anuncio sobre la nueva estimación, a fin de mantener un mensaje de austeridad en la mayor economía de Latinoamérica.
La decisión de no elevar impuestos en Brasil se produce después de que el Gobierno aumentó los tributos PIS/Cofins sobre los combustibles, una medida que desagradó a la población y que debería generar ingresos del orden de 3 mil 128 millones de dólares solo este año. Las nuevas metas fiscales que el Gobierno anunciará deberán estar por encima de las últimas estimaciones del mercado de un déficit primario de 48 mil 423 millones de dólares para 2017, según un informe de Prisma Fiscal.
