Las organizaciones están en un profundo proceso de cambio. La inclusión de la automatización, el desarrollo de nuevas herramientas de comunicación y una fuerza laboral integrada en el 60% por milenarios, hacen que el capital humano se reinvente cada día.
Este año, la brújula se enfoca hacia organizaciones con mayor compromiso en temas sociales, según revela el estudio sobre Tendencias Globales de Capital Humano 2018, desarrollado por la consultora Deloitte en 124 países.
“La idea es que las organizaciones estén más atentas y más susceptibles con el entorno: sociedad, comunidad, medio ambiente”, señala el informe.
Jessika Malek, socia de consultoría de capital humano de Deloitte, explica que los empleados están buscando respuestas en las organizaciones que no encuentran en la sociedad.
“Los empleados buscan que gerentes, directores o su primera línea de reporte dejen de trabajar en islas para trabajar mucho más colaborativamente”, señala.
La convivencia de entre tres a cuatro generaciones distintas en una misma organización hace que, en términos de recompensas, el enfoque esté dirigido hacia modos más flexibles, ágiles y personales.
“La marcada diferencia que traen consigo los milenarios ha llevado a que las empresas y especialistas en desarrollo humano replanteen sus estrategias laborales y entiendan que lo que es bueno para uno, no precisamente es interesante para el otro”, añadió Malek.
La especialista sostiene que el reto para el capital humano es “grandísimo”, porque crear programas diferenciados no es fácil, eso genera una serie de implicaciones importantes, sin embargo, hay que hacerlo.
