La empresa de cosméticos estadounidense ELF acordó pagar una multa de casi un millón de dólares por importar pestañas postizas hechas con materiales de Corea del Norte, país sobre el que pesan sanciones de la ONU.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos informó que entre 2012 y 2016, ELF, con sede en Oakland, California, importó “156 cargamentos de kits pestañas postizas de dos proveedores de la República Popular China que contenían materiales” norcoreanos.
Fue necesaria una auditoría en 2017 para que ELF descubriera que el 80% de los materiales provenían de Corea del Norte, y allí lo reportó a las autoridades estadounidenses.
La compañía enfrentaba multas de más de 40 millones de dólares, pero el Departamento del Tesoro tomó en cuenta circunstancias atenuantes, incluida la poca cantidad involucrada.