Economistas y empresarios alertaron sobre el impacto que podría tener en la economía nicaragüense una nueva reforma al sistema de seguro social, aún “más drástica” que la polémica enmienda que detonó intensas protestas en abril y colocó al presidente Daniel Ortega frente a la peor crisis de su gobierno.
“Esta medida es absolutamente mucho más drástica, pues no es gradual, sino inmediata, y afectará a los casi 800,000 asegurados en el país”, dijo el economista Mario Arana, quien fue ministro de Fomento, Hacienda, y presidente del Banco Central durante el gobierno del liberal Enrique Bolaños.
Agregó que “todos los sectores de la economía se verán perjudicados”, especialmente aquellos que concentran mayor empleo formal.
Según el último dato del Banco Central de septiembre, unos 755,000 trabajadores estaban afiliados al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.
