El restablecimiento de nuevas sanciones de Estados Unidos (EU) contra Irán compromete las actividades de las multinacionales europeas en la república islámica, como las de la automotriz Daimler, que anunció ayer cesar sus actividades en ese país “hasta nueva orden.”
La reintroducción de las sanciones estadounidenses, anunciadas a mediados de mayo, ya causaron daños a la industria automotriz.
Daimler, líder mundial de los coches de lujo y camiones, tiró la toalla ayer.
En una declaración transmitida a la AFP, el grupo indicó “cesar hasta nueva orden” sus actividades limitadas en Irán.
El grupo alemán había firmado en 2016 protocolos de acuerdo con dos grupos iraníes para producir y comercializar camiones Mercedes-Benz.
Volkswagen, otro líder del sector alemán, podría imitar pronto a su competidor. En 2017 había anunciado su intención de volver a vender coches en Irán luego de 17 años de ausencia, pero el constructor está muy presente en Estados Unidos.
Los constructores de autos franceses Renault y PSA, que venden casi la mitad de los coches nuevos en el mercado iraní, comunicaron de manera diferente.
PSA anunció a principios de junio que preparaba la suspensión de sus actividades sobre lo que es su principal mercado extranjero en volumen, minimizando la importancia de su retiro, “menos del 1% de su facturación”.
Renault dijo, por su parte, que no quería abandonar sus actividades en Irán, que llegado el caso reduciría “la importancia” de sus actividades, pero sin poner en peligro los “intereses” de la empresa.
El 16 de julio, el constructor anunció una reducción de 10.3% de sus ventas en Irán en el primer semestre, a 61 mil 354 unidades.
Los mayores contratos firmados tras el acuerdo nuclear concernían a la industria aeronáutica. Irán busca modernizar su flota civil.
El europeo Airbus había registrado encargos de compañías iraníes de 100 aviones. Solo tres fueron entregados hasta el domingo, todos con licencias estadounidenses necesarias a causa del uso de piezas fabricadas en EU. Pero la pérdida del mercado iraní no pesará mucho en Airbus, ya que al 30 de junio tenía comandas por 7 mil 168 aviones.
