Empresas chinas, como la automotriz Lifan y la constructora CRCC, dijeron en Uruguay que quieren invertir en desarrollo tecnológico en América Latina, en medio de lo que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) considera una “segunda oleada” de inversiones del gigante asiático en la región.
China es uno de los principales socios comerciales de Brasil, Argentina, Chile, Perú y Uruguay, a los que les compra mayormente materias primas.
Pero en el encuentro empresarial China-Lac, que sedesarrolla en el balneario uruguayo de Punta del Este, algunos de los principales ejecutivos de ese país dijeron que apuntarán ahora a la inversión en desarrollo tecnológico.
“Queremos ser líderes en la industria automotriz”, dijo Mu Gang, presidente de la automotora Lifan, que tendría la intención de desarrollar autos eléctricos en Uruguay.
“Lifan está dispuesto a incorporar nueva tecnología en este continente. Queremos tener un papel decisivo para ayudar en la redefinición de la investigación para tener un mejor conocimiento de los consumidores locales”, añadió.
Para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), América Latina está en una “segunda oleada” de inversiones, luego de un período de expansión entre 2000 y 2016 en el que el intercambio entre China y Latinoamérica se multiplicó por 17.
La inversión extranjera de China es de más de 100 mil millones de dólares en América Latina y el Caribe, dijo el jefe de la División de Comercio e Inversión del BID, Fabrizio Opertti. “Pero ya no es China con soja, carne, petróleo o cobre, sino que también con software”.
