Alrededor de un tercio de las empresas francesas discriminan contra postulantes a empleos con nombres que suenan árabes, según un estudio de 40 empresas grandes encargado por el Ministerio de Trabajo.
Los empleadores posteriormente respondieron a preguntas de funcionarios del ministerio y a 12 de ellos, que se comprobó que habían discriminado, se les pidió que presentaran planes de rectificar sus prácticas de contratación.
“Estaré particularmente atenta al efecto de las medidas correctivas que fueron propuestas y emprenderé acciones si resultan ser insuficientes”, dijo la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri. “La discriminación es contra la ley y es un absurdo económico”.
ISM Corum, una empresa que se especializa en verificaciones, envió 3 mil solicitudes de trabajo con calificaciones equivalentes, pero con apellidos que sonaban diferentes, a 40 compañías con más de mil empleados.
En 28 de las compañías, hubo poca diferencia entre quienes fueron invitados a entrevistas. En 12 casos, hubo una diferencia de hasta 35% entre los índices de llamados a quienes tenían apellidos franceses y aquellos con nombres del norte de África, dijo el Ministerio de Trabajo.