Después de que el Centro Nacional de Control de Energía de México cancelara una muy anticipada subasta de energía a largo plazo hace casi cinco meses, la frustración entre las empresas privadas era palpable.
Ahora, están tomando el asunto en sus propias manos, con la ayuda de una compañía de energía emergente constituida por algunos de los arquitectos originales de las subastas.
Bravos Energía, con sede en ciudad de México, está organizando nuevas subastas privadas de energía y revelará los detalles en una semana.
Se espera que la primera licitación atraiga a empresas privadas que habrían participado en la subasta eléctrica cancelada de México, dijo el fundador de Bravos, Jeff Pavlovic.
Los resultados se esperan para diciembre.
El proceso será más eficiente y permitirá la entrada en el sistema de megavatios, señaló Pavlovic.