Las compañías energéticas podrán solicitar indemnizaciones a Alemania después de que el Gobierno ordenara el cierre de varias centrales nucleares tras el accidente de Fukushima en 2011, sentenció ayer la Corte Constitucional de Karlsruhe. Aunque la decisión de cerrar esas centrales era legal, los jueces consideraron que las compañías tienen derecho a reclamar una compensación “apropiada” del Gobierno.
Las compañías alemanas EON y RWE, y la sueca Vattenfall, denunciaron al Gobierno ante el tribunal en el marco de una larga batalla sobre el cierre de centrales, y exigieron indemnizaciones millonarias por lo que consideran como una “expropiación” de sus activos.
El tribunal no especificó la cuantía de las indemnizaciones a que tienen derecho las empresas, pero la prensa local asegura que los denunciantes exigen cerca de $21 mil millones.
“Solo habrá una compensación para cuotas energéticas atribuidas legalmente en 2002”, no las que se fijaron en 2010, indicó el juez Ferdinand Kirchhof, del Constitucional.