Pese a los aranceles impuestos por el presidente Trump a las importaciones de paneles solares, Estados Unidos instaló más energía solar que cualquier otra fuente de electricidad en el primer trimestre.
Las promotoras instalaron 2.5 gigavatios de energía solar en el primer trimestre, un 13% más que el año anterior, según un informe publicado el martes por la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA, de sus siglas en inglés) y GTM Research.
Este nivel representa el 55% de toda la generación nueva, y los paneles solares superaron a las turbinas eólicas y de gas natural nuevas por segundo trimestre consecutivo.
El crecimiento se dio pese a que los aranceles a la importación de paneles amenazaba con aumentar los costes para las promotoras. Campos de paneles solares gigantescos lideraron el crecimiento.
Se espera que las instalaciones totales este año sean de 10.8 gigavatios o aproximadamente el mismo nivel que el año pasado, según GTM.
Para 2023, las instalaciones anuales deberían superar los 14 gigavatios.
La energía solar se ha convertido en una opción lógica para gran parte de Estados Unidos, y es demasiado sólida como para sufrir un revés durante mucho tiempo, pese a las tarifas, dijo la máxima responsable de SEIA, Abigail Ross Hopper, en un comunicado.
California es uno de los estados de la unión americana que está apostando a las fuentes renovables como la energía solar.
