El brasileño Banco Bradesco, S.A., prevé para este año una desaceleración de los créditos y altas provisiones por préstamos incobrables, ya que el tercer banco más grande del país mantiene la cautela por el ritmo de recuperación de la economía y la capacidad de las familias y empresas para tomar nueva deuda.
El prestamista, con sede en Osasco, proyectó un crecimiento del crédito de entre 1% y 5% para 2017, similar a la meta ajustada del año pasado. También ajustó levemente el rango de provisiones por préstamos incobrables proyectado en 2016, cuando lo subió en 43% por un aumento de los incumplimientos de pago.
Los bancos en Brasil están teniendo dificultades por la recesión más prolongada y dura desde 1901 y por un escándalo de corrupción que involucra a firmas estatales y grandes empresas.
Ambos problemas han contribuido a que se tripliquen las declaraciones de bancarrota en el país en los últimos años.
Bradesco incumplió con las expectativas de ganancias para el cuarto trimestre, debido a una fuerte desvalorización de sus activos financieros y costos ligados a la integración de un negocio comprado a HSBC Holdings, Plc.
Reportó una ganancia neta excluyendo ítems extraordinarios de $1,400 millones en los tres meses que terminaron el 31 de diciembre, lo que representa una baja de 1.7% respecto al trimestre anterior.
Las estimaciones compiladas por un sondeo de Thomson Reuters apuntaban en promedio a utilidades de $1,465 millones.
“Con los nuevos lineamientos sugiriendo que las provisiones seguirán altas este año, esperamos una reacción negativa del mercado” a los resultados, dijo Philip Finch, estratega y analista de UBS Securities en Londres.
