Tal como lo había proyectado el sector privado y reconocido el propio Gobierno, 2016 fue un año negativo para el turismo panameño.
Aunque ya han transcurrido cinco meses de 2017, no es hasta ahora que se conocen las estadísticas finales sobre la entrada de visitantes.
Según los registros del Servicio Nacional de Migración y la Contraloría General, el año pasado ingresaron 2 millones 432 mil 641 visitantes, lo que representa una caída de 4.6% en comparación con los datos de 2015.
Esta es la primera disminución en la entrada de turistas en la última década.
Ernesto Orillac, presidente de la Asociación Panameña de Operadores de Turismo, dice que no es hasta ahora que se percibe el verdadero impacto de la poca promoción internacional que tuvo el país durante los últimos años.
“No solo se trata de hacer campaña fuera del país, hay que tener una estrategia, porque las cifras de 2017 serán más bajas en comparación con las del año pasado”, comentó.
Como era de esperarse, con un menor movimiento de visitantes, la ocupación hotelera en la ciudad capital también cayó el año pasado.
Los hoteles con más de 100 habitaciones cerraron 2016 con una ocupación de 47%, mientras que los más pequeños llevaron la peor parte con 38%.
Gustavo Him, administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá, confía en que la puesta en marcha de la promoción internacional en enero pasado permitirá revertir los números negativos de 2016.
