La Comisión Europea (CE) reiteró que la independencia de Escocia o de cualquier otra región de un Estado miembro de la Unión Europea (UE) obligaría al nuevo país a solicitar el ingreso si quisiera continuar dentro del bloque.
El tratado ofrece artículos claros en lo que respecta a la necesidad para un nuevo tercer país de solicitar (la adhesión) a la UE si quiere unirse, señaló el portavoz comunitario Olivier Bailly, preguntado con motivo de la presentación de los planes para la independencia escocesa.
Bailly subrayó, en todo caso, que no corresponde a la Comisión comentar sobre estos procesos y señaló que Bruselas solo se pronunciará el día que reciba del Estado miembro en cuestión un escenario jurídico detallado.
El resto sería especulación por nuestra parte, subrayó el portavoz, que no quiso hacer ningún tipo de comentario sobre el Libro Blanco presentado por el ministro principal escocés, el nacionalista Alex Salmond.