El gobierno socialista español aprobó un plan para fomentar el retorno de una parte del millón de españoles emigrados al extranjero en busca de un empleo desde la crisis económica iniciada en 2008.
Madrid quiere esperar alcanzar “las 23 mil personas, que es el tamaño que podemos abarcar con el presupuesto definido para 2019 y 2020, $27.4 millones”, declaró la portavoz del gobierno, Isabel Celáa, en rueda de prensa.
Españoles por el mundo
El número parece modesto, dado que, según las cifras oficiales, el número de españoles instalados en el extranjero aumentó en alrededor de un millón desde 2009, cuando el desempleo subió por las nubes en este país impactado de lleno por la crisis.
Estas personas “se marcharon cargadas de talento que había formado España (...) y se fueron en una buenísima proporción de casos en busca de oportunidades que no encontraban en su país”, lamentó Celáa.
Ante el desempleo masivo, los emigrados eran en su mayoría jóvenes cualificados: ingenieros, científicos, médicos, enfermeros... El plan del gobierno se dirige “principalmente” a ellos, pero también busca ayudar a “otros perfiles”, dijo la portavoz.
