Deutsche Bank AG estima que las fusiones y adquisiciones aumentarán en Medio Oriente y África el año próximo luego de un 2016 “retraído”, según Jamal Al Kishi, que está al frente de la compañía en la región.
Las transacciones y ofertas públicas iniciales se sumarán a una aceleración de las ventas de deuda en tanto los gobiernos buscan cerrar las brechas presupuestarias producto de la caída del petróleo, dijo Al Kishi en una entrevista en Dubái.
Los crecientes costos crediticios y un crecimiento más lento alentarán la búsqueda de fondos y la consolidación del sector privado, dijo.
El año próximo será prometedor y ya hay una fuerte intención de negocios en los mercados de capital de deuda, de fusiones y adquisiciones y hasta algunas ofertas públicas iniciales, dijo Al Kishi. Este año, en cambio, dijo muy amortiguado en lo que respecta a los bancos de inversión en la región.
Las ventas de bonos en la región se han contado entre los puntos positivos para las firmas de valores y para Deutsche Bank en particular, ya que OPI y ventas de bonos han declinado.
La participación de mercado de la entidad crediticia en ventas de Sukuk y bonos en Medio Oriente y África ha crecido a pesar de que la banca de inversión declinó en su país de origen.
Las OPI en Medio Oriente y África se encaminan al valor más bajo en por lo menos tres años, con apenas 5 mil 300 millones de dólares obtenidos este año, según datos que recopiló Bloomberg. El valor de las transacciones concretadas ha bajado 48% respecto del año pasado. Las ventas de bonos, en cambio, se han beneficiado conforme empresas exportadoras de energía desde Catar hasta Abu Dhabi buscan apuntalar sus finanzas.
