La creciente demanda proveniente de los mercados emergentes ha llevado a Colombia, el tercer productor de café más grande del mundo, a estudiar los granos de robusta en tanto se estanca la producción de su variedad tradicional arábica.
Representantes de la industria cafetera nacional han viajado a las regiones brasileñas productoras de robusta en Espírito Santo y Bahía para entender mejor cómo se cultivan los granos de sabor amargo, utilizados en el café instantáneo, dijo Roberto Vélez, máximo responsable de la Federación Colombiana de Cafeteros.
La producción en Colombia alcanzó una meseta y será necesario sembrar nuevas variedades para reforzar la producción de arábica, dijo. La demanda de los mercados emergentes hizo que el consumo de café robusta creciera 3% anual en las 5 temporadas previas a 2015-16, una tasa más alta que el 1% correspondiente a arábica, según Rabobank International, cuyas estimaciones señalan que la tendencia se revertirá este año.
Los fabricantes de café también han aumentado la cantidad de robusta en sus mezclas en los últimos 20 años y los consumidores se han acostumbrado al gusto, dijo Vélez.
