El estatal Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap) inició un estudio de la raza de bovino japonés Wagyu, con fines de exportación, en procura de la conquista del exclusivo mercado de Japón, afirmaron el martes directivos de la entidad.
"Los estudios están enfocados en obtener la calidad exigida por los japoneses, lograr un adecuado manejo y comprobar el costo de producción de cada animal, para mostrar a los productores privados el potencial de la raza", dijo a DPA el director Pecuario del Idiap, Manuel De Gracia.
El funcionario señaló que nuevas oportunidades comerciales para productos panameños en Asia obliga a los investigadores de este país a adoptar tecnologías de punta y aumentar la calidad de los rubros de exportación, así como los beneficios económicos percibidos por los productores locales.
Un kilogramo de carne de Wagyu puede alcanzar en el mercado de Tokio hasta mil dólares. Sin embargo, la alimentación del ganado requiere buen pasto, cereales y, en algunos casos, la ingesta de cerveza, para darle un acabado final a la carne que llega al consumidor, destacó el investigador del Idiap.
De Gracia señaló que algunas fincas ganaderas en las tierras altas en la provincia occidental de Chiriquí, limítrofe con Costa Rica, reúnen condiciones agroclimáticas y tecnológicas para la producción de la raza japonesa, así como su cruza con razas resistentes al trópico, entre ellas el ganado Brahman.
Algunos criadores sugieren que el ternero Wagyu pase la mitad de su vida en la pradera, en estado de libertad, y la otra mitad en un patio de alimentación y con dietas definidas. La carne de Wagyu tiene 30% menos colesterol que una carne de vacuno tradicional.
