Bruselas propuso ayer elevar a casi 1.28 millones de millones de euros ($1.52 millones de millones) el primer presupuesto plurianual de una Unión Europea (UE) sin Reino Unido, con una controvertida medida para castigar las violaciones del Estado de derecho en plena tensión con países de la ex órbita soviética como Polonia.
“Nuestras propuestas se traducen en un importe global de 1.28 millones de millones de euros”, anunció ante la Eurocámara el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, para quien el proyecto, que deben ahora negociar con la Eurocámara y los países del bloque, es “razonable” y “responsable.”
La UE empieza así a dar forma a su porvenir financiero sin Reino Unido, cuya marcha del bloque en marzo de 2019 -aunque seguirá contribuyendo a su presupuesto hasta el final del actual plan plurianual en diciembre de 2020- supone un déficit de 15 mil millones de euros ($17 mil 920 millones), según Juncker.
Pese a contar con un contribuyente menos, el monto total progresa desde los 1.08 millones de millones de euros ($1.29 millones de millones) del vigente Marco Financiero Plurianual (MFP) 2014-2020 de 28.
Los 27 países que continúan en la UE destinarán a partir de 2021 un 1.11% de su renta nacional bruta, en lugar del 1% actual.
Sin embargo, la propuesta de Bruselas para pasar la página del brexit y de las recientes crisis económica y migratoria no es del agrado de todos.
Holanda, Dinamarca y Austria se mostraron reacios a aportar más dinero, porque “una UE más pequeña significa un presupuesto más pequeño”, en palabras del primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen.
