La Comisión Europea anunció que propondrá a los Estados miembros la prohibición del insecticida chlorpyrifos, usado en frutas y verduras, después de una recomendación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
La licencia del chlorpyrifos vence a finales de enero de 2020 y su renovación está actualmente en fase de evaluación científica en la EFSA. Aunque el estudio no ha concluido, la agencia afirma que la sustancia “no responde a los criterios requeridos por la legislación para la renovación de su autorización en la UE”.
“La EFSA identificó problemas de posibles efectos genotóxicos, así como neurológicos durante el desarrollo, apoyados por datos epidemiológicos que muestran efectos en los niños”, describe la agencia.