Un importante funcionario del Tesoro estadounidense dijo ayer que el Gobierno examinaba varias alternativas, que le permitirían usar dinero originalmente destinado a los bancos para ayudar a la vapuleada industria automotora.
David McCormick, subsecretario del Tesoro para asuntos internacionales, dijo al canal de televisión CNBC que el paquete de 700 mil millones de dólares aprobado por el Congreso tenía como fin comprar activos tóxicos de los bancos, no apuntalar a las compañías automotoras. “(Pero) las condiciones cambian, y el Congreso no pudo aprobar un paquete de rescate (...) que era lo que prefería el Gobierno. Y entonces, quedamos en una situación en la que tenemos que considerar varias opciones”, indicó el funcionario.
La Casa Blanca dijo que usaría el dinero del plan de rescate bancario para ayudar a General Motors Corp., Ford Motor Co. y Chrysler LLC. Un plan de $14 mil millones para las compañías, respaldado por los demócratas y por el presidente George Bush, fue rechazado por los senadores republicanos la semana pasada.
