El consejo de supervisión de Volkswagen pidió ayer una investigación inmediata sobre quién ordenó unas pruebas científicas en las que monos fueron expuestos a gases tóxicos de diésel, mientras que el Gobierno alemán calificó los estudios como injustificables.
“Haré todo lo posible para asegurarme de que este asunto sea investigado en detalle”, señaló el presidente del consejo de supervisión de Volkswagen, Hans Dieter Poetsch. “Quien quiera que sea el responsable de esto por supuesto que debe hacerse responsable”, dijo.
Los fabricantes alemanes de automóviles usaron al Grupo de Investigación Europea sobre Medio Ambiente y Salud en el Sector del Transporte, también conocido por sus siglas en alemán EUGT, para hacer las pruebas, informó The New York Times el viernes.
Reuters no pudo confirmar de inmediato los detalles y el propósito del estudio, y un representante de EUGT, que se disolvió el año pasado, no pudo ser contactado para hacer comentarios. Volkswagen, Daimler y BMW denunciaron el sábado el estudio, cuya revelación es la última réplica del escándalo de manipulación de emisiones de Volkswagen, que continúa sacudiendo a la industria automotriz.
El diario alemán Stuttgarter Zeitung informó el domingo que EUGT también patrocinó estudios científicos que prueban el dióxido de nitrógeno, un gas que se encuentra en los gases del tubo de escape, en personas. El reporte dijo que alrededor de 25 jóvenes sanos inhalaron dióxido de nitrógeno en diferentes dosis durante un período de horas en un instituto perteneciente a la Universidad de Aquisgrán, en Alemania.
