A partir de 2018, Nueva York se unirá a los estados de California, Nueva Jersey y Rhode Island en exigir a las empresas que den licencia a sus empleados para estar con su bebé recién nacido, cuidar a un pariente enfermo o ayudar a los seres queridos durante el despliegue militar de un miembro de la familia.
Las regulaciones estatales que entrarán en vigor el 1 de enero abarcarán a 6.4 millones de trabajadores del sector privado y se aplicarán gradualmente durante cuatro años.
Los trabajadores podrán tomar en 2018 hasta ocho semanas libres a la mitad de su salario regular.
La prestación aumentará a 12 semanas con dos tercios de la paga en 2021. Cuando su bebé nazca en marzo, Kim Lyons tendrá una preocupación adicional. El niño necesita cirugía para extirparle dedos adicionales de manos y pies. Al menos tendrá un margen de maniobra laboral gracias a la nueva ley de licencias familiares pagadas de Nueva York, calificada como la más generosa de Estados Unidos.
“Estoy tan agradecida de poder dedicarle más tiempo a mi recién nacido”, dijo Lyons, quien vive en Highland, en Hudson Valley.