La economía española experimentó un crecimiento del 0.8% de su producto interior bruto (PIB) en el primer trimestre, impulsada por la exportación, señaló ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó su estimación provisional del 0.8% avanzada a finales de abril, lo que sitúa a España tres décimas por encima de la media registrada en la zona euro, 0.5% según Eurostat. “La principal fuente de crecimiento de la economía española, la variable que más tira del conjunto de la actividad económica, es la exportación de bienes y servicios”, celebró De Guindos en un foro empresarial en Sitges, en Cataluña.
Según el INE, el crecimiento de estas exportaciones se aceleró en un trimestre del 4.4% al 8.4%. “La tasa de crecimiento que hemos visto en el primer trimestre realmente es sorprendente e impresionante”, insistió el ministro.
En términos interanuales, el PIB aumentó un 3%. La demanda interna, espoleada por las inversiones, contribuyó en 2.2 puntos contra 0.8 por parte de la demanda externa.
Los sectores económicos con mejores cifras de crecimiento en el último trimestre son las finanzas y los seguros, la construcción y la agricultura.
España, cuarta economía de la zona euro, registró así su decimocuarto trimestre consecutivo de crecimiento, tras varios años negros desde la crisis financiera internacional y el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008.
Pero su dinamismo todavía está lastrado por una de las tasas de desempleo más elevadas de Europa (18.7% en el primer trimestre) y un déficit público del 4.5% en 2016 que el lunes le valió una reprimenda de la Comisión Europea. Para 2017, el Banco de España prevé un crecimiento del 2.8%, dos décimas por encima del pronóstico del Fondo Monetario Internacional (2.6%).
