La exposición de Aseguradora del Istmo en contratos de reaseguros con Istmo Compañía de Reaseguros (Istmo Re) es el punto clave que derivó en la toma de control de Aseguradora del Istmo, ordenada ayer por la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá.
La reaseguradora Istmo Re, que posee el 100% de las acciones de Aseguradora del Istmo, fue intervenida en diciembre, y según el regulador, no estaría en condiciones de responder por los contratos de reaseguros que tiene con la aseguradora, que suman $176.9 millones.
Maritza Oranges, gerente general de Aseguradora del Istmo, dijo ayer a este diario que ya se ha negociado con otras reaseguradoras que asumirán una parte importante de estos contratos, mientras que el resto está en la fase final de negociación.
La aseguradora espera que cuando se concreten estos acuerdos, la Superintendencia levante la medida. Oranges indicó que desde septiembre del año pasado no han sellado nuevos contratos con Istmo Re. Aseguró, además, que a pesar de la toma de control, los clientes tienen su cobertura vigente.
Para garantizar la cobertura a sus clientes, las aseguradoras tienen que tener un respaldo con reaseguradoras. De esta manera, se distribuye el riesgo.
El regulador señaló ayer en un comunicado que “si bien es de nuestro conocimiento que Aseguradora del Istmo ha adelantado gestiones de colocación de los riesgos expuestos, la Superintendencia de Seguros y Reaseguros toma estas acciones como medida para salvaguardar los intereses de los asegurados y, a su vez, otorgarle a Aseguradora del Istmo el tiempo necesario para que enfoque sus recursos en cumplir con este requerimiento, de manera que subsane esta situación lo antes posible”.
En un conversatorio con medios de comunicación en la tarde de ayer, el superintendente José Joaquín Riesen dijo que la situación por la que atraviesa la empresa es particular, ya que Istmo Re es tanto el accionista principal de la aseguradora como una de sus reaseguradoras. Consideró, no obstante, que es subsanable y adelantó que cuando se coloquen los riesgos devolverían el control de la compañía.
La intervención será por hasta 30 días hábiles, prorrogables una vez por 60 días adicionales o hasta la subsanación. Mientras dure el proceso, la empresa no podrá suscribir nuevos negocios, pero sí se mantienen las coberturas vigentes.
Aseguradora del Istmo afianzó los mercados de La Chorrera. Ante el incumplimiento del consorcio HPC-Contratas-PPV, representantes de la empresa estatal Mercados Nacionales de la Cadena de Frío dijeron que recurrirían a la fianza para completar el trabajo. No obstante, la gerente de Aseguradora del Istmo afirmó ayer que hasta el momento no han recibido notificación formal de este reclamo.
A pesar de la intervención, la aseguradora debería estar en condiciones de darle el proceso habitual al reclamo, en caso de recibirlo. Si lo considera válido, presentaría una solución a la Cadena de Frío, que pasaría por asumir la ejecución de la obra relevando al contratista o pagar el reclamo.
Aseguradora del Istmo está especializada en el ramo de fianzas. Al cierre de 2016 tenía 15 mil 719 pólizas vigentes, de las que 13 mil 900 son fianzas. El año pasado acumuló $11.8 millones en primas suscritas, lo que supone un 0.84% del mercado nacional de seguros.
Riesen manifestó que en 2015 se emitió una circular para que, en el ramo de las fianzas, las aseguradoras tengan un tipo de contrato con reasegudoras que limitan su exposición al riesgo. Además, recordó que el año pasado se aprobó un marco de gobierno corporativo, algo que no existía en el sector seguros y sí tenían los bancos.
La toma de control de Aseguradora del Istmo es el quinto proceso que inicia el regulador en los dos últimos años, luego de los casos de Seguros Constitución y Seguros Confianza (ambas en fase de liquidación), Seguros BBA (que inició un plan de ación para subsanar deficiencias) y la propia Istmo Re, intervenida desde el pasado mes de diciembre.
Cada caso tiene sus características, pero en todos se pueden encontrar faltas a las buenas prácticas de gobierno corporativo.
Consultado sobre el impacto a la imagen del sector que puedan tener estas intervenciones, Riesen señaló que “lo que denotan es la regularización y el avance hasta estándares internacionales y que el consumidor sepa que el regulador está cuidando por sus intereses. Lo contrario sería seguir por un rumbo de poca regulación”.
