Exxon Mobil Corp. está ansioso por dar a los campos offshore de Brasil otra oportunidad a medida que mejoran las regulaciones y abundan las oportunidades, dijo la jefa de la petrolera en el país.
La mayor petrolera estadounidense ha estado forjando una relación más cercana con el máximo ejecutivo de Petrobras, Pedro Parente, dijo ayer Carla Lacerda en un evento en Houston.
El ministro de Energía de Brasil, Fernando Coelho, también ha servido como “una puerta de entrada” a la industria, sostuvo.
Exxon sufrió en el pasado un excepcional fracaso en la exploración de la zona pre-sal brasileña, la región de producción de más rápido crecimiento del país, donde los pozos individuales pueden producir más de 40 mil barriles al día, clasificándose entre los más productivos del mundo.
Exxon perforó tres pozos que no pudieron encontrar petróleo en la concesión de pre-sal BM-S-22, y luego la abandonaron en 2012.
“Estamos aquí para quedarnos; vamos a intentarlo de nuevo”, dijo Lacerda, experimentada ejecutiva de Exxon en Brasil. “No he visto este tipo de energía en la última década”.
Exxon tiene dos bloques de exploración costa afuera en el noreste de Brasil y está buscando nuevas oportunidades, dijo Lacerda.
El año pasado, Exxon envió a Lacerda a Río de Janeiro para dirigir sus operaciones en el país, después de que Brasil flexibilizara las regulaciones para permitir que otras compañías operaran en la región del pre-sal, un esfuerzo para aliviar los gastos de la estatal Petróleo Brasileiro SA.
