La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA por sus siglas en inglés) inspeccionó por cinco días los parámetros de seguridad aérea que utiliza la Autoridad Aeronáutica Civil (AAC).
Los inspectores de la FAA se concentraron en los anexos 1, 6 y 8 regulados por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) vinculados con seguridad operacional.
Estos anexos exigidos por la OACI, luego son verificados por las autoridades de un país para comprobar si los aviones que están entrando a su territorio cumplen con las normas de seguridad aérea.
En 2002, la FAA bajó a categoría dos a la aviación panameña, lo que provocó que los aviones que salían del país no podían entrar a Estados Unidos.
Panamá volvió a recuperar la categoría uno tres años después, luego de que se hicieron cambios a la estructura aérea al crearse la AAC y se sacó al Aeropuerto Internacional de Tocumen del engranaje gubernamental, entre otras actualizaciones.
Alfredo Fonseca Mora, director de la AAC, expresó sentirse tranquilo sobre los resultados de la auditoría, y señaló que Panamá ahora tiene 90 días para trabajar en las recomendaciones que hicieron los técnicos de la FFA.
“A raíz de los malos resultados que obtuvo el país en la evaluación que hizo la OACI en 2015, otros organismos quieren comprobar que Panamá ha hecho las adecuaciones para actualizar su normativa aérea”, comentó.
En 2016, la AAC contrató al Grupo Wicks, una firma integrada por exconsultores de la FFA para que realizará una evaluación de todos los procedimientos aéreos de la AAC. Fónseca Mora indicó que ya se han actualizado todos los anexos de la OACI, trabajo que registraba un desfase de más de 12 años.
