La Reserva Federal (FED) aumentó su tasa de interés referencial por tercera vez en este año, indicando que confía en que la economía estadounidense sigue avanzando con pie firme ocho años y medio después de la gran recesión.
El banco central estadounidense subió su tasa de interés a corto plazo en un modesto cuarto de punto para dejarlo a entre 1.25% y 1.5%, rango que aún es bajo.
También siguió reduciendo su portafolio de bonos. Juntos, ambos pasos podrían obligar a consumidores y empresas a pagar más intereses por sus com pras a crédito, aunque aumentarían también los intereses recibidos en cuentas de ahorro. El banco central dice que espera que el mercado laboral y la economía se fortalezcan aún más. En parte en base a eso, vaticina volver a aumentar las tasas tres veces más en 2018 bajo el liderazgo de Jerome Powell, quien reemplazará a Janet Yellen como titular de la institución en febrero.
Yellen tiene una última conferencia de prensa planeada y de ahí se podrá vislumbrar un poco más qué medidas vendrán en 2018.
Powell ha sido un estrecho aliado de Yellen, quien está a favor del ritmo pausado al momento de aumentar las tasas de interés.
Pero es imposible saber hasta qué punto el liderazgo del nuevo titular será diferente. Además, hay que recordar que se sumarán a la junta directiva del banco otros integrantes que serán elegidos por el presidente Donald Trump.
