Las conversaciones de Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reformular el crédito recibido para estabilizar su castigada economía siguen “muy activas”, dijo el portavoz de la entidad, Gerry Rice, en un momento en Buenos Aires trata de ganarse la confianza de los mercados.
Los equipos están trabajando para concluir las conversaciones “lo más rápido que sea posible”, dijo el funcionario.
Una misión liderada por el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, llegó a comienzos de semana Washington para negociar con el FMI el adelantamiento de desembolsos de un crédito por 50 mil millones de dólares otorgado en junio. Buenos Aires ya recibió 15 mil millones de dólares y toda modificación de las condiciones requiere la aprobación de la junta del FMI.
Acechado por la caída de su moneda y la falta de confianza de los inversores, el gobierno del presidente Mauricio Macri espera que el FMI le anticipe desembolsos suficientes para cubrir sus obligaciones hasta fines de 2019.
Argentina es muy diferente hoy que la última vez que se comprometió con el FMI y el FMI es una institución muy diferente que la última vez que se involucró con Argentina, dijo Rice.
Queremos ser lo más apoyadores que podamos, trabajando de cerca con las autoridades argentinas para un mayor fortalecimiento del programa de fondos, señaló Rice.
El portavoz del FMI reiteró que se han hecho progresos en esas discusiones que ahora están continuando a nivel técnico.
El gobierno por sí mismo ha insistido en la necesidad de rediseñar un plan de políticas para aislar mejor a Argentina de los reciente cambios en las mercados financieros globales, explicó Rice.
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, reconoció que el país está en una recesión y que la recuperación será lenta. El peso argentino se recuperó y marcó 38.75 pesos por dólar en el mercado cambiario.
