La junta ejecutiva del Fondo Monetario Internacional aprobó ayer un desembolso de $10 mil 800 millones para Argentina, como parte de su línea de crédito récord a la atribulada nación suramericana.
“Las políticas de las autoridades en las que se basa el acuerdo respaldado por el Fondo están dando frutos”, dijo en un comunicado la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. “Los altos déficits fiscales y de cuenta corriente, dos vulnerabilidades principales que llevaron a la crisis financiera el año pasado, están cayendo”.
El FMI no especificó una fecha para el desembolso después de una reunión de la junta ejecutiva, cuyo fin era discutir la tercera revisión del plan del país. Argentina firmó el acuerdo de crédito ampliado de $56 mil millones con el FMI en septiembre, luego de una desbandada del peso.
El tan necesario dinero llega cuando la moneda está bajo una presión renovada, a pesar de la tasa de interés más alta del mundo, y los funcionarios argentinos luchan por controlar la inflación, que subió a 50.7% en febrero. El Gobierno ha dicho que utilizará los fondos para vender $60 millones por día en los mercados de divisas a partir del 15 de abril.
