El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó ayer al alza su previsión de crecimiento global para 2018 y 2019, destacando los efectos de los recortes de impuestos en Estados Unidos, que elevarán la inversión en la principal economía mundial y ayudarán a sus mayores socios comerciales.
En su nuevo Panorama Económico Mundial, el FMI advirtió que el crecimiento estadounidense podría debilitarse después de 2022, luego que expiren los incentivos temporales al gasto de los recortes impositivos.
Los recortes tributarios posiblemente ampliarán el déficit de cuenta corriente de Estados Unidos, fortalecerán al dólar e impactarán en los flujos de inversión internacionales, dijo el economista jefe del FMI, Maurice Obstfeld.
El presidente estadounidense, Donald Trump, promulgó una extensa reforma tributaria de 1.5 millón de millones de dólares en diciembre, consolidando su mayor victoria legislativa desde que llegó al poder el año pasado. “Los líderes políticos y los funcionarios a cargo deben estar conscientes de que el impulso económico actual refleja una conjunción de factores que difícilmente dure mucho”, dijo Obstfeld a periodistas en el Foro Económico Mundial en Davos. El paquete impositivo, derivado del cambio más significativo al código tributario estadounidense desde la década de 1980, recortó la tasa tributaria a las empresas al 21%, desde el 35%, y redujo temporalmente la carga fiscal para la mayoría de las personas. La economía estadounidense ha estado mostrando un crecimiento anualizado constante, aunque por debajo de lo esperado, desde la última recesión de 2007 a 2009.
El FMI elevó su pronóstico de expansión económica mundial a un 3.9%, tanto para 2018 como para 2019, un aumento de 0.2 puntos porcentuales respecto de su última estimación, publicada en octubre.
También dijo que la actividad económica en Europa y Asia fue sorpresivamente más robusta de lo esperado el año pasado y que calcula que el crecimiento mundial en 2017 llegó a un 3.7%, un alza de 0.1 punto porcentual frente a las proyecciones de octubre.
“Se espera que los cambios a la política tributaria de Estados Unidos estimulen la actividad y que el impacto de corto plazo en ese país esté liderado por la respuesta en la inversión al recorte de impuestos a las empresas”, dijo el FMI.